miércoles, octubre 11, 2006

Remando hacia el mar


Por fin he vuelto a ver a mis canis!! muchos momentos por compartir, un largo camino por recorrer, lleno de obstáculos que superar entre todos, barreras totalmente franqueables; vivir, sentir. Ayer oí esto y quería dedicárselo a ellos, por su enorme corazón.

Para crear un ambiente favorable, ahora que ya es otoño, los atardeceres están llenos de nostalgia y las hojas se dejan llevar por el viento… nunca está demás encender una barrita de incienso, tomar una infusión reconfortante (mate, rooibos o mi favorita: menta con regaliz “Tuareg”) y escuchar
Caribbean blue de Enya mientras al leer lo siguiente te sumerges en un mundo de fantasía:

“la mitad de las cataratas se hundía en la niebla que cruzaba una arco iris,
el remero cayó por el arco iris y continuó cayendo;
el remero ya había remontado rápidos, había surcado el río Oroco y visto los rápidos de Sta Mª, tan grandes que los barcos los evitaban, por estos rápidos, olas de diez metros pasaban como cometas volteándole a cada empellón.
El remero salió volando hasta una cadena de volcanes apagados, se hundió a la profundidad de un submarino y salió disparado hacia la luna en un cohete verde”

“probablemente haya un montón de amigos por ahí que dirán: a mí esas cosas no me pasarán nunca, la tierra es un estercolero y salir al espacio cuesta caro.
Dejad que os diga algo: hay muchas maneras de abrir una senda.
Siempre pienso en esos héroes desconocidos del pasado como el sibarita prehistórico que vió por primera vez una langosta y dijo: me la como!! O el primer curandero que cogió un cuchillo y dijo: vamos a operar!! Veréis, la aventura viene en muchas maneras y medidas, como que te corten el pelo o… enamorarte; incluso ponerte al volante y coger una carretera secundaria, puede ser un sublime acto de fe, y también un enorme acto de coraje”

“Por un instante se pareció a su remero, había un canto en su corazón, trepó hasta sus labios, pero él sólo oyó el agua, el viento….
Pequeño viajero, hiciste tu viaje, tu largo viaje, tu sabes cosas que yo aun no sé, pequeño viajero.
Te han dado un nombre, un nombre de verdad en la cabaña de mi padre, buena medicina pequeño viajero, eres un remero de verdad”

Ahí lo tenéis amigos, porque todos tenemos un niño curioso que vive dentro de nosotros

(Remando hacia el mar)

Por cierto necesitamos voluntarios!!!!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola,

he llegado aqui buscando informacion sobre el texto que comentas, "Remando hacia el mar", ya que lo he escuchado en la serie "Doctor en alaska", curiosamente, con la canción "Caribbean Blue" de Enya de fondo.

Podrias mandarme mas informacion sobre el texto? Autor, donde encontrarlo, ... cualquier cosa. Estaria muy agradecido.

Muchisimas gracias de todas formas!

Erik
jartau_person@hotmail.com